Soy una aficionada del canto, por lo cual cada vez que
escucho un nuevo tema, siempre es la voz lo que me llama la atención, y lo que
más tiendo a analizar. Hoy les quiero mostrar dos obras que me encantan, pero
presentan un detalle interesante: a pesar de pertenecer a épocas completamente
distintas y estilos diferentes, podemos encontrar algo en común.
En primer lugar, tenemos la canción “O Mistress Mine”, de mi
artista favorita: Emilie Autumn. Aquí les dejo el link: http://www.youtube.com/watch?v=pJCGSpcUPaA
Emilie Autumn es una cantautora y violinista norteamericana
no muy conocida, que se caracteriza por mezclar estilos muy distintos en sus
canciones, y por su uso de la interpretación teátrica para complementar su
música. Los instrumentos que más usa son el violín clásico, el violín eléctrico,
el clavesín, el piano, y sintetizadores. Sin embargo, lo que más capta mi
atención de esta artista es su registro vocal y el hecho de que, además de
tener un estilo muy único y variado, es capaz de usar distintas técnicas de
canto. Tiene canciones en las que emplea la técnica de canto popular, otras en
las que emplea la técnica del canto lírico, e incluso temas en los cuales
podemos escucharla haciendo uso del canto gutural que usualmente escucharíamos
en el metal.
Debido a la amplia variedad de estilos presentes en su
música, resulta muy difícil encasillar su música en algún género existente,
pero ella misma lo clasifica como “victoriandustrial”, una aleación entre la
época victoriana de Inglaterra y la música industrial. Emilie se ha visto muy
influenciada y tiene una especie de obsesión con este período histórico, la
música de éste y su cultura, lo cual también se refleja en sus canciones;
mientras que “industrial” es un término algo impreciso que hace referencia
principalmente a la música electrónica y la música experimental.
Hablando de esta pieza en especial, debo recalcar en primer
lugar que es la versión de la artista de una escena en especial de la comedia
de Shakespeare conocida como “Twelfth Nights”. Pertenece al disco “A bit o'
this &
that”, que fue lanzado oficialmente en Abril del año 2007. Si tuviéramos que
clasificar únicamente esta canción de alguna manera, lo más preciso sería decir
que es una especie de balada pop mezclada con música romántica. La música
romántica se caracteriza por ser suave y presentar una atmósfera soñadora, a lo
cual contribuye muchísimo el uso de las cuerdas, el cual se presenta en la
canción.
Pero no nos dejemos llevar solamente por esta pieza.
Continuemos con la siguiente, y más adelante en esta entrada, comentaremos las
similitudes y diferencias entre ambas piezas.
La segunda pieza que quiero mostrarles es una que todos
conocemos, los expertos en música la reconocerán inmediatamente, mientras que
los que no sean demasiado conocedores también la reconocerán o por lo menos les
sonará, ya que es posiblemente la parte más identificable y reconocida de la
“Carmen”, una ópera escrita por el compositor Georges Bizet en 1875. Aquí les
dejo el link de una versión interpretada por Jennifer Larmore, una mezzosoprano
estadounidense nacida en Atlanta, Georgia: http://www.youtube.com/watch?v=xhmeFEl_V0s
Correcto, nos referimos a “La Habanera”, o “L'amour est un
oiseau rebelle” (El amor es un pájaro rebelde), la aria para mezzosoprano del
primer acto de esta ópera. Para escribir esta aria, Bizet adaptó la habanera
“El Arreglito” de Sebastián Yradier. La habanera es un tipo de canción
originada en Cuba a finales del siglo XIX, de ritmo lento y compás cuaternario,
y puede ser cantado o puramente instrumental.
“Carmen” es la ópera francesa más famosa y más interpretada
en el mundo entero, a pesar de haber sido un fracaso rotundo en su época. La
pieza de la que hablamos se basa en una escala pitagórica cromática (escala que
contiene doce semitonos, pero no es perfectamente simétrica, lo cual se explica
con la coma pitagórica) descendente seguida por variaciones de la misma frase
alternando tonalidades menores y mayores (comenzando en ese orden).
Así que, como claramente podemos apreciar, las obras tienen
contextos históricos distintos, estilos muy distintos, compositores muy
distintos e intérpretes muy distintos. Se preguntarán entonces por qué hablé
anteriormente de un aspecto en común entre éstas.
Y es así como volvemos al tema que me apasiona más que
cualquier otro en la música: el canto, la voz principal, la técnica vocal.
Escuchando el tema “O Mistress Mine” de Emilie Autumn por
primera vez, podriamos decir que usa una técnica de canto puramente popular;
mientras que en “La Habanera” obviamente presenciamos un canto lírico.
En el canto lírico, nos encontramos frente a una voz
impostada, una voz de cabeza producida puramente por un movimiento de la capa
mucosa que cubre los labios vocales; mientras que en el canto popular se usa
una voz de pecho, la cual hace uso de un movimiento del músculo vocal, las
cuerdas vocales y la mucosas que cubren los labios vocales.
Sin embargo, debo corregir lo dicho anteriormente. Es cierto
que al realizar una audición primeriza de la pieza de Emilie Autumn podemos
pensar que se usa canto popular, sin embargo, si nos fijamos con atención en la
primera frase de la canción (1:08-1:15), cuando la intérprete canta “O mistress
mine, where are you roaming?”, podemos notar que nos encontramos frente a una
voz de cabeza impostada al igual que en el canto lírico presente en “La
Habanera”, gracias a la entonación y a la pronunciación que se presenta. Aquí
tendriamos nuestra primera similitud, el tipo de voz utilizado y la colocación
de ésta.
Otro aspecto muy interesante del cual se puede hacer uso en
el canto es el vibrato. El vibrato es una variación periódica de la frecuencia
de un sonido (se le llama “trémolo” en caso de una variación en la amplitud de
onda), y en el canto se produce gracias a un tremor en el diafragma o en la
laringe, y se usa para destacar expresiones emotivas, pero puede caer
fácilmente en exageraciones de mal gusto. En “La Habanera”, el vibrato es casi
constante, se presenta a lo largo de toda la pieza, sin embargo, se puede notar
aún más en notas más altas, como por ejemplo, cuando la intérprete canta “L'
amour” desde el minuto 0:50 hasta el minuto 0:53.
En “O Mistress Mine”, el vibrato es leve, pero aún así
podemos escucharlo claramente en varias ocasiones, como por ejemplo, cuando Emilie
canta “Oh stay and here”, más específicamente entre el minuto 1:18 y el minuto
1:20. Otro ejemplo en el que también podemos escuchar el vibrato claramente es
cuando Emilie canta “That can sing both high and low” entre el minuto 1:26 y el
minuto 1:30.
A pesar de que en “O Mistress Mine” el vibrato no se
encuentra tan presente como en “La Habanera”, es ahí está la magia, en cómo los
elementos en común se manifiestan de distinta manera.
Junto con la colocación de la voz y el vibrato, también hay
otro aspecto en común que podemos encontrar: la temática de las piezas. A pesar
de que esto puede no sonar como un aspecto netamente musical, sino algo de tipo
más literario, yo creo firmemente en que la temática de una canción
indudablemente va a afectar en cómo ésta es interpretada por quien la cante, ya
uno de los fines principales de la música en la mayoría de los casos es el de
expresar y transmitir sentimientos. A pesar de abarcar el tema de distintas
maneras, ambas piezas hablan principalmente de un valor universal: el amor.
La temática de “O Mistress Mine”, como ya mencionamos, es
parte de una obra de Shakespeare, y es un anuncio de un amor que llegará. Trata
de hacer entender a la persona a quien está dirigida esta pieza que el amor
llegará y que cuando esto ocurra, debe aprovecharlo, ya que vida no es eterna y
debe ser disfrutada mientras la vivamos. Esta temática tan profunda respecto al
amor y a la fugacidad de la vida afecta a la interpretación de la pieza, ya que
requiere de una suavidad en ésta y debe ser cantado de una manera agradable y
delicada para así poder expresar estos sentimientos de la manera más rigurosa
posible.
En “La Habanera”, o su título alterno “El amor es un pájaro
rebelde”, claramente también se toca el tema del amor, pero hablando de las
vicisitudes de éste, y cómo suele ser ilógico, inesperado e inpredecible. Esto
se refleja claramente en frases como “El amor es un pájaro rebelde que nadie
puede dominar”, “El amor es niño de bohemia, jamás ha conocido ley” y “El amor
está lejos, puedes esperar; ¡ya no lo esperas y ahí está!”. En una temática
como ésta, se requiere un timbre apasionado, hasta algo trágico, y es así como
“La Habanera” transmite los sentimientos que quiere expresar, y en mi opinión,
Jennifer Larmore lo consigue a la perfección.
En torno a la voz, hemos encontrado tres aspectos en común
en las dos obras: la colocación de la voz, el vibrato, y como la temática
afecta a ésta. Me parece realmente interesante como piezas de índole tan
distinta en torno a estilos, intérpretes, épocas y géneros puedan parecerse
tanto si uno se toma el tiempo de fijarse en los detalles y analizarlos. Creo
que es precisamente esto lo que me cautiva de la música, su universalidad.
Todos somos tan diferentes, pero la música es algo que siempre ha sido inherente
a la raza humana, algo que puede unir a todo el mundo por medio de los
sentimientos.